sábado, 29 de enero de 2011

Enfermo de la vida

Otra noche más ordenando mis ideas, escuchándolas atentamente, muy poco a poco… ya esta… algo en mi cabeza ha salido y ha hecho que pese menos… se ha roto la fina capa de culpa que nublaba mi corta vista… la ha roto un sonido que no esperaba que saliese de mi cabeza, no esperaba que eso estuviese ahí… otro alarido mas que no escuchaba, el alarido de un pensamiento tan pequeño que no conseguía descifrar… “al final todo se reduce a nada”… sí que es verdad, todo acaba todo se queda en nada… algunos estarán más tiempo que yo enfermos de la vida, pero con estos años enfermo, padeciendo de la vida, me ha bastado para darme cuenta de lo mucho que he vivido, en tan poco tiempo, en un suspiro, en un abrir y cerrar de ojos, he pasado a verlo todo sin esa capa… porque no se puede estar en la misma parte del camino tanto tiempo, no se puede uno parar a “oler las rosas” tanto tiempo, porque esas rosas se han acabado marchitando en mis manos, por el paso del tiempo, ese sabio testarudo que se niega a parar… el tiempo, todo lo mata, todo lo cura… por eso, viendo que todos estamos enfermos de lo mismo, que todos padecemos el paso del tiempo, se que no puedo permitirme para a volver a oler las rosas, a volver a respirar ese aire cargado de tantos aromas que se confundirían con otros tantos por vivir… por ese mismo motivo, por otras tantas cosas que pierdo por vivir, por aprender, por pensar…

Si por mi fuese, mi camino no se acabaría nunca, porque no quiero parar a seguir oliendo lo mismo, me he dado cuenta de que no me gusta quedarme con el mismo olor… pero si con los recuerdos… si con los baches, o simplemente llevar en mi camino a alguien más, al fin y al cabo, para llevar a alguien más en este amargo camino, ha de estar preparado para levantarme cuando me caiga… y yo he de estarlo para levantar a esa otra persona cuando se caiga… supongo que mi camino sigue y mucho… aun no veo el final, pero sí que veo más baches que saltar, y me alegro, porque si en alguno me caigo, quiere decir que no estaba advertido de ese… y que aún me queda por aprender, al fin y al cabo para eso nos caemos… para aprender…

Ya he asomado la mano rompiendo la capa blanda de este gris corazón, he notado el mundo exterior, y su cálida brisa que envuelve mi mano llena de sangre… sé que quiero salir, sé que puedo salir, sé que volveré a entrar aquí…

~Enfermo de la vida desde el nacimiento hasta la muerte... Fuerte tendencia a la locura ~

No hay comentarios:

Publicar un comentario