Otra mañana pensando lo mismo, otro día desperdiciado por culpa de este sentimiento… que no se marcha, que no se marchita, está ahí siempre, que nunca me deja solo… tampoco puedo estar toda la vida ignorándolo, todo se debe afrontar… pensándolo así, debería ser el problema quien me afronte a mí, yo soy el problema de mi problema, yo lo he creado y ahora es él el que intenta controlarme… no podrá hacerlo, soy demasiado testarudo, demasiado cerrado, demasiado persistente como para que me domine un simple sentimiento el cual salió de mi y por mi culpa… no hay nada que lo cure… nada que se lo lleve… pero sí que puedo cambiarlo poco a poco día a día, paso a paso… ya llegara el momento en el que uno de los dos venza…
Todos los días pienso en lo mismo, recuerdo lo mismo, y siento lo mismo… ¿me estaré convirtiendo en mi propio maniquí? Noto como los hilos retorcidos de esto me aprietan la garganta, pero no con el propósito de matarme, si no con el de hacerme recordar lo que está delante mío… lo que tanto me fastidia reconocer… lo poco que ha conseguido arrodillarme… pero aun no he tocado suelo, puedo seguir respirando y mirando al frente, esperando que esto se vaya o yo me consuma… el amor o yo… solo uno… y no los dos…
Me gana… me puede… pero solo porque deseo convivir con este amargo y a la vez dulce sentimiento…
No hay comentarios:
Publicar un comentario